Cuando alguien piensa en recuperación deportiva, lo primero que se le viene a la cabeza es el hielo. Pero si mirás lo que un deportista hace de verdad todas las semanas, la herramienta que más aparece no es la pileta: es la compresión. Las botas de presoterapia se volvieron el equipo de recuperación más usado en casa por una razón simple — te las ponés, te sentás y no hay nada más que hacer. En esta guía te contamos qué es la presoterapia, para qué se usa y qué mirar antes de comprar un equipo.
La presoterapia es la aplicación de presión de aire sobre las piernas de forma intermitente y secuencial. Las botas tienen cámaras de aire que se inflan y desinflan por turnos, empezando por el pie y subiendo hacia el muslo. Ese recorrido de abajo hacia arriba es el punto: acompaña la dirección del retorno venoso y linfático en lugar de apretar toda la pierna a la vez.
Es la versión doméstica de algo que en los vestuarios profesionales existe hace años. Lo que cambió es el equipo: dejó de ser un aparato de camilla con compresor enchufado y pasó a ser algo que entra en un bolso.
Los usos más habituales, y los que están mejor respaldados por la práctica y por la investigación disponible, son estos:
Un punto honesto: la presoterapia trabaja sobre cómo te sentís y sobre la circulación de la zona. No reemplaza dormir, comer e hidratarse, que siguen siendo la base de cualquier recuperación. Y no es un tratamiento médico — si tenés un dolor que no cede, el equipo no es la respuesta.
La práctica más extendida es usarlas después de entrenar, una vez que ya comiste e hidrataste, o directamente a la noche, antes de dormir. Las sesiones habituales rondan los 20 a 30 minutos, y ese rango se sostiene bastante parejo entre distintos usuarios y equipos.
Dos matices que conviene tener a mano. El primero: más presión no es mejor. La compresión tiene que sentirse firme, nunca dolorosa; si te genera hormigueo o adormecimiento, es demasiado. El segundo: la frecuencia gana. Veinte minutos cuatro veces por semana rinden más que una sesión larga y heroica cada quince días. Por eso la presoterapia es la herramienta más "de todos los días" del catálogo, y la pileta es la herramienta del momento puntual.
Si querés el detalle del otro lado de la ecuación, lo escribimos acá: baño de hielo: temperatura, tiempo y frecuencia y baños de contraste frío-calor.
El mercado de botas de presoterapia creció rápido y no todos los equipos son comparables. Estas son las cinco cosas que conviene revisar en la ficha antes de decidir:
Las PROACTIVE BOOT son botas de presoterapia inalámbricas, con batería recargable, 4 cámaras de aire secuenciales y 3 programas regulables de compresión, con control digital de pantalla táctil. Son de talle universal —aptas hasta 110 cm de pierna—, están hechas en nylon reforzado fácil de limpiar y el kit completo pesa alrededor de 3,5 kg.
Y vienen con mochila incluida: las botas y el controlador entran adentro y se llevan al club, al viaje o a la cancha. Es el detalle que hoy no incluye nadie más en el mercado argentino, y en la práctica es lo que define si el equipo se usa todas las semanas o queda en el placard.
Un complemento que vale la pena: la reposera de gravedad cero. Es plegable, entra en el baúl y es el lugar donde ocurre la sesión — piernas en alto y columna descargada mientras las botas trabajan. Si buscás el circuito completo, el Combo Runner junta botas, pistola de masaje y reposera.
La presoterapia no es para todo el mundo. Si tenés trombosis o antecedentes de trombosis venosa profunda, insuficiencia cardíaca, infección o heridas abiertas en las piernas, neuropatía, o estás cursando un embarazo, consultá con un profesional de la salud antes de usarla. Este contenido es informativo y no reemplaza el consejo médico.
En ProActive Recovery ® armamos equipos de recuperación para usar en casa, en el club y en el consultorio. Mirá las botas de presoterapia y el resto de los accesorios de recuperación en la tienda, o escribinos por WhatsApp al y te ayudamos a elegir según tu deporte y tu semana. Si te interesa el lado del frío, empezá por qué es la crioterapia y cómo empezar en casa.